Aprender idiomas

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Cada vez es más patente que la persona que domina el inglés tiene más facilidad para viajar, mayores ventajas académicas, más oportunidades de trabajo y puede relacionarse en este mundo globalizado. Es evidente que el inglés, como idioma y herramienta de comunicación, forma parte de la cultura contemporánea de nuestros hijos. Sin embargo, aprender inglés a edades tempranas reporta aún más beneficios en el cerebro que los evidentes.

Numerosos estudios de investigación publicados en How Languages are learned de Oxford University Press apuntan que el estudio del inglés como lengua extranjera a edades tempranas mejora la competencia comunicativa, fomentando el aprendizaje de otros idiomas, incluso el materno. Además, se facilita una educación globalizada, abriendo una ventana al mundo sociocultural del idioma que se está estudiando.

Entremos en materia: ¿por qué es importante empezar con el inglés antes de los 6 años? Investigaciones del campo de la Psicología y Pedagogía se refieren a la importancia de comenzar a edades tempranas ya que el cerebro del niño es muy moldeable y susceptible a nuevos aprendizajes (‘Aprender Idiomas’ ed. PAIDÓS). Esto se debe a que en los primeros años de vida del niño el cerebro va estructurando los diferentes nexos entre sus neuronas. Si durante este temprano proceso el niño comienza nuevos aprendizajes como en este caso el inglés el niño se beneficiará de dos formas. La primera porque su cerebro seguirá aumentando sus conexiones neuronales y la segunda porque podrá aprender a un ritmo más rápido y con más facilidad.

Además, se une el hecho de que a estas edades se aprende mejor ya que no hay presiones de trabajo, economía, familiares u otras preocupaciones que puedan entorpecer el aprendizaje. Y es por esto que el aprendizaje de lenguas extranjeras a temprana edad mejora considerablemente el desarrollo cognitivo, y por tanto los niños que aprenden inglés desde la primera infancia demuestran diversas ventajas cognitivas respecto a los niños que no lo hacen. Pongamos un ejemplo práctico, un niño bilingüe aprende más rápido que un objeto es el mismo, aunque se llame de dos formas distintas en distintas lenguas. Casa sigue siendo casa en inglés cuando decimos house.

Aprender idiomas antes de los 6 años favorece las habilidades de comunicación y el desarrollo cognitivo

Aprender un idioma se considera un problema cognitivo de resolución de una actividad más que una actividad lingüística en sí, según una investigación publicada en la revista científica Pedagogía Magna. Se ha demostrado que el aprendizaje de una segunda lengua siendo pequeño favorece considerablemente diversas habilidades como el pensamiento crítico, la flexibilidad de la mente y la creatividad. Aprender inglés pronto tiene más oportunidades para desarrollar una pronunciación y entonación muy similar a la nativa de esa lengua. El estudio de lenguas extranjeras también ha demostrado tener efectos positivos sobre la memoria y capacidad de escucha, incluso le ayudará a hablar, escribir, leer y expresarse mejor en su lengua materna.

Otros estudios sostienen que los niños que estudian idiomas obtienen mejores resultados matemáticas que los estudiantes que comienzan a aprender después, incluso cuando estos tienen más horas de instrucción matemática.

Beneficios para el cerebro del niño a largo plazo

Uno de los beneficios a largo plazo de aprender otro idioma es que siempre se está aprendiendo y por lo tanto, se mantiene de este modo el cerebro activo. A consecuencia de esto, estudios recientes mantienen que el aprendizaje de una lengua extranjera puede retrasar la enfermedad del Alzheimer, por esa misma razón, ya que el cerebro se mantiene activo y por lo tanto se siguen regenerando las conexiones neuronales.

Sin embargo, nos preguntamos cuál es la edad óptima para comenzar la enseñanza de una lengua extranjera. Respondiendo a esto, muchos expertos dicen que la mejor edad oscila entre los 3 y 6 años.

Un proyecto educativo multilingüe

Por estas razones, en Princess Margaret International School ofrecemos un proyecto educativo multilingüe, con inmersión lingüística más allá del inglés, que permite al alumno dominar las tres lenguas, las dos existentes en Cataluña y el inglés, al mismo nivel, con el fin de dominar la lengua en todas sus áreas (comprensión lectora y auditiva, expresión escrita y oral). Nuestros alumnos aprenden a leer y escribir con eficacia y rapidez utilizando el programa Read Write Inc. Phonics. Una vez que pueden leer con precisión y velocidad, pasan a los libros de lectura y de gramática. Una vez completado el programa, los alumnos se preparan para los niveles de Cambridge de Young Learners (A1) y Main Suite exams (A2-C1) desde 2º de primaria hasta 4º de ESO.

Para completar el programa lingüístico, nuestros alumnos más mayores disponen de estancias de verano en New Forest y en Liverpool en función de su nivel de inglés y edad.

Aprender inglés antes de los seis años ofrece además de beneficios neuronales, cognitivos y lingüísticos un beneficio cultural. El niño bilingüe desarrolla una actividad y entendimiento global. Los niños en los primeros años que se encuentra en el colegio están abiertos a ideas de comprensión mundial. De este modo el estudio del inglés en nuestro caso, o de otra lengua extranjera, puede servir como vehículo importante para ampliar sus puntos de vista y razonamiento desde un punto de vista intercultural. Los psicólogos afirman que en estas edades los niños pasan por etapas de desarrollo importantes. «Los niños están en el proceso de pasar del egocentrismo a la reciprocidad, y la información que reciben antes de los 10 años de edad es crítica en estas fases”.

¿Por qué aprender idiomas antes de los 6 años?

El aprendizaje de inglés como lengua extranjera a edades tempranas, más que aprendizaje es la propia adquisición de la lengua, mejora la competencia comunicativa en esa lengua extranjera, pero también en la lengua materna al entender el niño a través del proceso de aprendizaje el lenguaje como un fenómeno y aprender a utilizar las partes que conforman este fenómeno de una forma práctica. Además, este aprendizaje incidirá sobre el desarrollo de funciones cognitivas y socio-personales que le ayudaran tanto en su formación académica como en la personal. Pero además mediante el estudio de idiomas los niños adquieren una herramienta útil para entender nuevos retos en su futuro, teniendo la oportunidad de ampliar su pensamiento cognitivo y adquirir una conciencia y conocimiento más global.